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Lo que sucedió por una semana cuando tuve sexo mañanero - Mall TV Panamá

Lo que sucedió por una semana cuando tuve sexo mañanero

Por  |  | Sexualidad

Por mucho tiempo he escuchado a mis amigas hablar de lo grandioso que es el sexo mañanero, pero siempre me he preguntado cómo lo logran. Por las mañanas lo último que me pasa por la cabeza es intimar con mi esposo, ya que no me siento nada atractiva.

De acuerdo a los expertos, mantener relaciones sexuales por las mañanas te ayuda a aumentar la energía, combate la depresión, te hace sentir sexy, quemas calorías (¡YAY!) y eliminas el estrés. Todo esto es muy positivo y me gustaría incluirlo en mi vida, es por ello que me propuse cumplir con este “desafío” durante toda una semana para descubrir si es cierto.

Antes de nada, tengo 31 años y junto a mi esposo tenemos una pequeña de cinco que nos resta mucho tiempo juntos. Por eso los únicos momentos en los que podemos intimar en durante las noches, aprovechando que nuestra hija está dormida y si es que estamos de humor o poco cansados, lo que no es probable. Así es como me fue:

Tuve sexo mañanero por una semana y esto sucedió

Lunes

Soy muy organizada y me gusta llegar a tiempo a las citas, es por ello que programé la alarma para me levantara a las 7 de la mañana. Sexy, ¿no? Una vez que mi celular empezó a sonar me levanté rápidamente y fui al baño a ponerme presentable para el gran momento. Y es que no entiendo cómo las personas pueden sentirse atractivas teniendo mal aliento, la cara hinchada y el cabello hecho un desastre… Al volver del baño mi esposo estaba dormido todavía, así que aproveché la oportunidad de levantarlo de manera muy sexy. Cuando terminamos y estábamos en la cama empezamos a escuchar los ruidos de nuestra hija quien se acababa de levantar, lo que mató rápidamente el ambiente romántico.

Martes

Para este día le dije a mi esposo que él debería empezar a calentar la situación por las mañanas, todo debe ser recíproco, ¿no? También quería una experiencia más espontánea a lo que fue ayer, así que no activé la alarma y me dejé llevar. Mi pareja me levantó besándome suavemente la cara bajando poco a poco a mi cintura hasta quedar entre mis piernas. Al conseguir mi primer orgasmo del día, sentía la urgencia de tenerlo dentro de mí. Se colocó detrás de mi espalda y me penetró desde atrás, sin lugar a dudas esta experiencia fue muy más placentera que la del lunes, porque nada fue planeado solo nos dejamos llevar y nunca me pasó por la cabeza que no me había cepillado los dientes.

Miércoles

Este día fue igual de estupendo que el anterior. Mi pareja me levantó dándome sexo oral, lo complicado fue tratar de no gritar durante los orgasmo y levantar a mi hija. La necesidad que sentía mi esposo por tenerme me hizo sentir muy sexy y hermosa. Debido a esa experiencia me fui a trabajar con una gran sonrisa. Y por supuesto me sonrojaba todo el rato cuando recordaba nuestras rutinas mañaneras.

Jueves

Tenía una importante reunión para este día, así que tuve que quedarme despierta hasta muy tarde preparándome. Así que no fue ninguna sorpresa cuando me levanté temprano y no tenía ganas de nada, y mucho menos para tener sexo. Ya que estaba exhausta por no dormir bien y levantarme temprano, dejé que mi esposo hiciera todo el trabajo. La posición que optamos fue el misionero, y no lo disfruté tanto porque lo sentí más como una tarea que como algo placentero. Esto dañó completamente mi día porque me sentía culpable con mi pareja.

Viernes

Quería recompensar a mi esposo del desastroso encuentro de ayer por eso traté de ser lo más delicada con él. Cuando ya estábamos a punto de alcanzar el clímax nuestra pequeña llamó a la puerta, así que tuvimos paramos para atenderla. No completamos nuestra rutina.

Sábado

Nuestros fines de semana no son nada tranquilos, ya que a primera hora debemos llevar a nuestra hija a clases de baile. Así que retrasamos el sexo un par de horas hasta dejarla en su clase y tener la casa completamente para nosotros dos. Una vez solos nos metimos en personaje y jugamos por más de una hora. Usualmente en la cama soy muy cohibida con mi cuerpo por lo que trato de ocultarlo con las luces apagadas. Pero al tener este desenfreno y deseo por mi pareja nunca me pasó por la cabeza esos rollitos o la celulitis. Esto me hizo reconsiderar lo que me perdía antes.

Domingo

Puesto que era nuestro último día para tener sexo mañanero quisimos hacer algo que nunca nos atrevimos: tener sexo en la ducha. Cierto, no es algo tan loco ni aventurero pero siempre nos excitaba pensar en ello. Cuando estábamos bajo el agua empezamos a besarnos y tocarnos, lo cierto es que no es tan sencillo como se ven en las películas. Nos costó muchísimo encontrar una posición que nos haga sentir cómodos, en una de ellas casi resbalo… La más efectiva fue la penetración por detrás mientras me apoyaba en la pared. Al terminar de bañarnos nos vestimos y desayunamos en familia, mientras manteníamos una sonrisa en la cara por lo divertido que fue.

En resumen, debo admitir que el sexo mañanero activó mis ganas por la intimidad. Sin embargo, esto no significa que se pueda tener todos los días, es imposible a mí me costó muchísimo porque no te levantas con ganas o tienes cosas que hacer muy temprano. Pero hacerlo de vez en cuando es recomendable, además mejoró considerablemente la relación con mi esposo.

Puedes leer esta nota en Eme de Mujer USA

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