Lo que deben saber los padres primerizos ante la llegada de un bebé

por Fanny Berger

Ver más: ¿Cómo se debe manejar las vistas a un recién nacido?

El nacimiento de un hijo influye en la dinámica de la pareja, por lo tanto hay que prepararse emocionalmente para recibir al nuevo integrante.

Antes de la llegada de un hijo, el tiempo y la fuerza personal se dividía entre los dos integrantes de la pareja. Cuando llega un bebé pasa a dividirse entre tres: es totalmente dependiente de la ayuda de otras personas. El equilibrio de la pareja se rompe y pueden aparecer celos, sentimientos de posesión, necesidades infantiles insatisfechas y ocultas que se disparan con la maternidad y paternidad.

Lo que todo papá primerizo tiene que saber

Muchas veces el padre se ve relegado porque la mamá atiende, se preocupa por su hijo la mayoría del tiempo. Hay hombres que en el consultorio psicológico dicen que se sienten “abandonados”, otros “no tenidos en cuenta”. El punto es cómo cada padre resuelve esos sentimientos tan displacenteros, algunos demandan y esto ocasiona peleas, otros agreden y distorsionan el ambiente familiar, otros buscan afuera de su hogar y se transforman en infieles. Cada padre tiene que conectarse con sus emociones y, desde la calma, expresar lo que siente y necesita de su mujer, convertida en madre.

Lo que toda mamá primeriza tiene que saber

Muchas mujeres luego del embarazo y parto se pueden sentir feas, gordas y poco atractivas. Esto las lleva a dedicarse todo el día a su bebe, olvidándose de su pareja y focalizadas solamente en su hijo y en tareas de la casa, olvidándose de su compañero.

La mujer por su propia naturaleza femenina está muy pendiente de sus pequeños, llegándose a desconectarse de sus sentimientos, de sus propias necesidades físicas y emocionales. Vale decir, se olvidan de sí mismas y atienden solamente a sus bebés. La única salida posible es tomar consciencia del cuerpo, las emociones, deseos y desde ese lugar poder ver no solo al hijo, también al compañero.

Es importante tomar consciencia de la tendencia de estar todo el día inmersas en la vida del bebé y olvidarse de la propia persona. Es como que las invadiera una energía de autopostergación, postergan actividades que podrían retomar, que les haría bien a ellas.

Para las mujeres es muy fácil remplazar la vida sexual erótica por la sensualidad que brinda el bebé. No es lo mismo por supuesto, pero se sabe que cuidar a un bebé es una gran fuente de sensualidad, su piel tersa, su olor suave, las madres juegan con ellos a que muerden sus dedos de manos y pies. Muchas veces las mujeres necesitan durante su puerperio contacto físico sin sexo y no se animan a comunicarlo a su compañero. Su vida erótica no necesariamente está ubicada en sus genitales como en los hombres, sino en sus sentidos, sobre todo el sentido auditivo y el contacto en la piel. Eso ayuda a que se sientan que su vida sensual está atendida cuando cuidan a sus pequeños. Sensualidad tiene que ver con los sentidos, no con sexo.

De cómo cada integrante de la pareja trate de resolver sus nuevos sentimientos de abandono, rechazo, no tenido/a en cuenta, la pareja podrá volver a su vida como antes.

Siempre la llegada del bebé trae cansancio físico pues hay que atenderlo, algunos lloran durante la noche, lo cual agrega más cansancio. Los últimos años vemos hombres que se despiertan a atenderlo o ayudan en distintas tareas. También esto requiere acuerdos para lograr una buena división de tareas previa negociación entre la pareja. Ambos están exhaustos y eso aumenta el tan famoso “estrés de los padres”.

Nota de Eme de Mujer UY

Publicidad

Comments

comments

Escrito por
Más de Lina Gil

Tips sencillos para aliviar los cólicos menstruales

  La  dismenorrea o cólicos menstruales son dolores previos a la menstruación o durante...
Leer más