¿Tienes conductas irresponsables? Tu hijo puede copiarlas

Por Fanny Berger*

Ver más: Lo que debes saber si estás criando a tu hijo sola

Una de las mayores quejas de los padres en el consultorio psicológico es que sus hijos son irresponsables pero en las próximas líneas podrán ver cómo pueden lograr que no lo sean. Etimológicamente responsabilidad significa responsa hábil, hacerse cargo.

La primera herramienta que deben utilizar es la observación: analizar si ustedes tienen conductas irresponsables frente a sus hijos. Ellos los miran y sí ustedes son irresponsables ellos aprenderán lo mismo que ven. Los niños saben si los padres tienen comportamientos tales como dejar platos sucios o la ropa tirada, si no devuelven los llamados por no tener ganas.

La primera pregunta es: ¿tenés conductas irresponsables? Tu hijo puede copiarlas.

Lo que tanto te molesta en él, puede ser un rasgo tuyo que no querés reconocer. Trabajalo en tí y verás que serás ejemplo para ellos.

La segunda herramienta es que puedan enfocarse en los momentos en que los niños son responsables, pues ayuda a ver que no son del todo “malos”. Cuando tu hijo tenga una conducta responsable aliéntalo con un halago. Pueden ser unas palabras, una mirada de aprobación, no se necesita un regalo material. Recuerden que en muchas oportunidades, por falta de tiempo o miedo a la imperfección, ustedes frustran intentos de vuestros hijos cuando quieren ayudar en las tareas del hogar y ellos pueden sentir que no son capaces de realizarlas.

Al igual que los adultos, los niños tienden a ser más responsables con las cosas que les gusta hacer. Una vez que se sienten bien y que entienden que pueden ser responsables en esas áreas, es más probable que sean responsables con aquellas que no les gustan. Por ejemplo, sí le gusta cocinar permití que te ayude, si le gusta la mecánica ofrecele que colabore en determinado arreglo. Así se sentirán más útiles y eso genera más responsabilidad.

Si el niño desarrolla baja autoestima tendrá más conductas irresponsables, por lo tanto es positivo que ustedes les permitan sentirse útiles y capaces en lo que les gusta realizar en el hogar.

La tercera herramienta es utilizar un lenguaje orientado a la solución y no al reproche (que es ineficaz). Cada vez que le decimos a nuestro hijo, “irresponsable”, estamos ocultando el verdadero problema con un lenguaje altamente emocional. Los niños se ponen a la defensiva y su único recurso es pelear y contestar defendiéndose: “Bueno, nunca me decís qué tengo que hacer, solamente me gritás”.

Es mejor utilizar un lenguaje que esté menos cargado emocionalmente y cuyo foco esté en resolver conflictos. Enfócate en el acto específico de irresponsabilidad en lugar del problema general llamado “irresponsabilidad”. “Esta ropa sucia no está llegando al canasto. ¿Cuál sería una buena forma para que te acuerdes de hacerlo?”. “Llegaste después de la hora acordada. ¿Cómo podés asegurarte de que no ocurra otra vez?”.

También sería bueno evitar mencionar otras veces que actuaron de forma irresponsable. Al igual que los adultos, los niños se resienten ante la crítica y reproche. Criar niños responsables es algo que pueden hacer siendo un modelo a seguir, buscando lo bueno en ellos, alabando sus conductas responsables y usando un lenguaje orientado a la solución.

Recuerden que la responsabilidad es un rasgo de carácter que en la vida adulta abre puertas.

\"fanny*Por Fanny Berger, psicóloga gestáltica. Podés contactarla en su web o página de facebook

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