¿Eres una madre que se preocupa mucho? Esto puede ayudarte

Mother and Son

Por Fanny Berger

Ver más: Las mamás necesitan tomar vacaciones SOLAS una vez al año, según la ciencia

Las mamás hiper preocupadas tienen miedos que las llevan a controlar a sus hijos. A veces están tan focalizadas en sus asuntos personales que pueden ir de la indiferencia frente a las necesidades emocionales, hasta el punto de sobre protegerlos y hacer todo por ellos. En otros casos, van desde la idealización del hijo a la desvalorización del mismo cuando no se cumplen sus deseos. Por lo tanto, son madres inestables e inaccesibles afectivamente; les cuesta ver al hijo real, con sus luces y sombras.

 Existen dos tipos de madres hiper preocupadas: las que tienen el foco de su atención diaria en asuntos externos a ellas y otras que lo ponen en temas internos, creados por su propia estructura y la dinámica de su personalidad.

En el primer grupo, se destacan las que se preocupan por:

  1. La enfermedad prolongada de un familiar cercano, muerte de un ser querido, accidentes, migración, pérdida laboral, etc. Esos asuntos absorben la energía de las madres y corren el foco: en vez de estar sobre sus hijos, está en los problemas circunstanciales, que le insumen mucha fuerza emocional.
  2. Las familias monoparentales donde la jefa del hogar es la encargada de educar y abastecer económicamente a sus hijos. En este tipo de familias todas las responsabilidades y funciones recaen sobre la misma persona y para poder cumplir con todo se necesita de tiempo y fuerza. Estas madres se preocupan mucho por sus hijos pero tienen poca disponibilidad de tiempo y mucho agotamiento mental.

En el segundo grupo de madres, el objeto de la preocupación puede pasar por los siguientes puntos:

  1. Obsesión por aspectos personales como su belleza, éxito o búsqueda de la pareja ideal. Estas madres son muy exigentes y tienen expectativas muy elevadas con respecto a los logros de sus hijos. Cuando no se cumplen sus deseos se frustran intensamente, se enojan con sus vástagos y en algunos casos los desvalorizan. Es usual que estas madres depositen su cólera en el mundo exterior pero sin hacerse cargo de sus sentimientos. Su atención está focalizada en sus logros personales por lo tanto les cuesta contactar con las necesidades de sus chicos.
  2. Desvelo por el desempeño de sus hijos en ámbitos como el académico, el social o el deportivo. Cualquier cambio imprevisto les causa ansiedad y preocupación infundada en el plano de la realidad. Estas madres viven obsesionadas por problemas creados en su mente y alimentadas por ideas negativas. Les cuesta tener una mirada empática hacia sus hijos, pues focalizan en sus preocupaciones.

Educar hijos lleva mucho tiempo y fuerza, es una aventura apasionante pero desbordante por momentos. Cuando la madre focaliza en otros temas que no son sus hijos, estos pueden sentirse no mirados, atendidos, queridos o importantes para ella. Esto les traerá a los pequeños dolor y problemas vinculares que podrían haber sido evitados.

El TAB, terapia de alcance breve que lleva solo tres o cuatro sesiones, sirve para que las madres puedan mejorar la relación con sus hijos y evitar futuros problemas.

Nota: Eme de Mujer MX

Publicidad

Comments

comments

Escrito por
Más de Marilyn Cejas

¿Cómo aumentar de peso?

Cuando se desea ganar kilos muchas piensan que deben atiborrarse de comida,...
Leer más