Cambios en los senos que no deben preocuparte

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Por lo general, asociamos los cambios en los senos con malas noticias. Sin embargo, algunos de estos forman parte de la edad y del metabolismo.

Ver más: ¿Qué cambios suceden en tu cuerpo durante la ovulación?

Cambios en los senos: entre los 18 y 30 años

El fin de adolescencia no evita que el cuerpo deje de cambiar. Todo lo contrario, en esta etapa de la vida es donde más variaciones podemos observar. Así que si estás en este grupo de edad, don’t worry! Te aseguramos que muchas de los cambios físicos que están teniendo son totalmente normales.

Líquido en los pezones

Solemos pensar este síntoma es típico de las personas embarazadas. Sin embargo, no siempre es así pues las glándulas de mamaria de cada mujer es diferente, por ende, no produce la misma cantidad de leche que otras.

Las secreciones claras, blancas, o con un poco de sangre se deben -en gran parte de los casos- a la “galactorrea”. Este es un padecimiento que se presenta en mujeres de entre 20 y 28 años que, sin la necesidad de estar embarazadas, presentan este tipo de secreciones en diferentes momentos del día.

Esto se debe a un cambio hormonal (aumento de la prolactina), generado por el consumo de ciertos alimento o medicamentos como los psicofármacos.

Si llegas a presentar este síntoma, no te preocupes. Forma parte de los cambios biológicos que son coyunturales, sin embargo, si esto continúa por más de dos meses deberás consultar con un especialista. Él se encargará de hacerte los exámenes necesarios para saber la causa.

Aumento del tamaño de la areola

El aumento del tamaño de la areola es uno de los cambios en los senos más comunes. Y esto se debe a que el seno sigue creciendo y por ello la areola debe expandirse para mantener hidratada y protegida a toda la zona mamaria. 

Los cambios de color, de tamaño y de forma suelen estar asociados con los destellos finales de la adolescencia. Sin embargo, estos síntomas sí pueden llegar a preocupar si tienes entre 28 y 30 años.

Cambios en los senos: entre los 30 y 60 años

Ahora bien, ya pasamos la década del cambio y llegamos a la fase en donde cada detalle cuenta.

El cáncer de mama es la mayor preocupación de las mujeres cuando llegan a conseguir algún bulto o mancha en su seno. Sin embargo, estos no siempre están asociados con síntomas malignos. Por ello, debes tener en cuenta esto:

Bulto de grasa o protuberancia en el pecho

Observar una protuberancia en el seno, sin duda, es un síntoma que preocupa a cualquiera. No obstante, es importante saber que los bultos de grasa son sumamente comunes en las mujeres de entre 32 y 55 años. Y esto se debe a que -por lo general- a lo largo de esta fase de la vida solemos dejar a un lado las prácticas deportivas y el aumento de peso nos afecta de alguna u otra forma.

Estos bultos se forman debajo de la piel, son blandos y NO duelen. Sin embargo, nuestra recomendación es que vayas a un especialista para que realice los exámenes pertinentes, sobre todo si sientes algún tipo de dolor o incomodidad.

Nódulos en alguna de las mamas

Los nódulos siempre serán un padecimiento que se puede tener en algún momento de la vida, sobre todo si se tiene más de 40 años.

Pero, tranquila. Los bultos o nódulos no siempre están asociados con enfermedades como el cáncer. Esto lo podrás comprobar con la ayuda de una mamografía y una pequeña biopsia que el médico te realizará en su consultorio. Es la única manera de detectar qué tipo de protuberancia es: benigna o maligna.

Asimismo, debes tener presente que este tipo de quistes pueden aumentar o disminuir de tamaño dependiendo de tu ciclo menstrual. Así que si lo llegas a detectar antes de la ovulación, debes estar atenta los próximos días pues estos suelen desaparecer luego de esta fase.

Por otro lado, si sientes dolor al tocar el nódulo, lo mejor es que vayas al médico para que te drene ese molesto bulto interno. Recuerda, este es un procedimiento sencillo que te ayudará a eliminar cualquier tipo de dolor.

Otro tipo de nódulos son los “fibroadenomas”. Estos se generan, con mayor frecuencia, cuando se está embaraza, y van a desapareciendo conforme pasa el tiempo. Lo recomendable es esperar 6 meses para ver si realmente se disuelve o no.

Puntos blancos en el pezón

Seguramente has visto algunos punto blanco -muy pequeños- que aparecen en tu pezón o en la areola, ¿no?

Estos pequeños granos son conocidos como “tubérculos de morgagni”. Estos tiene como función hidratar y mantener el pH de la piel de la mama balanceado. Por ende, son totalmente inofensivos. Estos producen aceites naturales que evitan las infecciones producto del sudor o de algunas bacterias afecten a tu seno. 

Además, mantienen una función importante para las mujeres que suelen tener mucho tiempo el sostén puesto: mantienen lubricados los pezones y evitan que se vean afectados por el fricción de la zona con el sujetador.

Aunque son muy comunes, aparecen -principalmente- por culpa del estrés constante y de la falta de limpieza del sostén. Son unos grandes aliados, pero suelen ser un factor de incomodidad para la mujer, sobre todo si está teniendo relaciones sexuales con un hombre, pues siente que son un punto de atención importante.

Lo cierto es que son inofensivas y están ahí para ayudar a la mama.

¿Estás más tranquila ahora? ¡Esperamos que sí!

Los cambios en los senos son normales y forman parte de nuestro crecimiento como mujer. Así que tranquila, ¡nada malo está ocurriendo!

No obstante, si presentas dolor o incomodidad, te recomendamos acudir cuanto antes con un especialista.

Nota: Eme de Mujer USA

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